Aprende a reconocer problemas cardiacos en perros

Problemas de corazón en perros

La aparición repentina de dificultad para respirar, debilidad aparente o un abdomen distendido pueden ser signos de problemas cardiacos en perros.

 

Con frecuencia no se presentan síntomas claros, por lo que la mejor opción para tu perro son las visitas regulares al veterinario. No olvides ser consistente y leer sobre ¿Cómo mejorar la calidad de vida de mi perro?

 

¿Cómo detectar enfermedades cardiacas en perros?

Jonathan Abbott, cardiólogo de la Facultad de Medicina Veterinaria Regional en Virginia, Maryland, dice que hay varias formas de diagnosticar enfermedades cardíacas en los perros: "las radiografías de tórax, el electrocardiograma y el ecocardiograma son las pruebas que más se utilizan".

Cuando el veterinario examine a tu perro, puede escuchar si tiene un soplo cardíaco y realizar un análisis de sangre para detectar, por ejemplo, la presencia de gusanos en el corazón. Una vez diagnosticado, hay opciones de tratamiento que mejorarán tanto la calidad como la duración de la vida de tu perro.

Problemas cardíacos en perros mayores

De entre todos los problemas cardíacos, las insuficiencias valvulares crónicas, y la endocardiosis, son los más habituales en perros mayores. Responden a un proceso degenerativo, de origen desconocido, en el que se producen cambios en algunas zonas de las válvulas cardiacas. Las válvulas que separan las aurículas de las ventrículos suelen estar afectadas, sobre todo la válvula auriculoventricular izquierda, o válvula mitral. Acostumbra a manifestarse a edades medianas, pero los cambios iniciales suelen pasar desapercibidos por los dueños porque no condicionan la vida del perro. La primera manifestación clínica es la presencia de un leve soplo, y su progresión hasta las etapas finales puede tardar varios años.

 

Reconocer problemas cardiacos en perros

 

Estos cambios en la válvula se traducen en una función alterada de la misma, ocasionando que la circulación de la sangre, entre la aurícula y el ventrículo, no sea tan eficiente. El corazón intentará adaptarse a estos cambios, incrementando su frecuencia y modificando el tamaño de sus cavidades. La alteración que aparece de forma más temprana es la dilatación de la aurícula izquierda. Progresivamente, se pasa de sufrir una insuficiencia valvular a una insuficiencia cardiaca, que puede poner en peligro la vida del perro.

La dificultad del diagnóstico se debe a que los síntomas iniciales, tos y dificultad respiratoria, pueden estar causados por muchas otras enfermedades. Además, en muchas ocasiones, pensamos que su intolerancia al ejercicio, el mayor tiempo de recuperación del perro tras realizar ejercicio o un largo paseo, puede deberse simplemente al transcurso de su edad. Cuando acudas al veterinario, éste realizará una auscultación cardiaca a tu perro, además de una exploración general. Las ecografías cardíacas serán especialmente útiles para determinar el grado de intensidad de los cambios sufridos por su corazón.

Ante este cuadro médico, la mayoría de los perros requieren de la administración de medicación de por vida, para frenar el deterioro de sus válvulas y los cambios sufridos por el corazón, además del uso de diuréticos u otros medicamentos de forma temporal o prolongada, si ya se ha producido una descompensación circulatoria.

Mantente al pendiente de tu perrito y de su corazón. Anticipa sus posibles malestares acudiendo a tiempo al veterinario para su correcta atención.

Las enfermedades cardíacas en perros pueden ser muy graves y poner en riesgo la vida de tu amigo. Existen diferentes signos para conocer estos padecimientos y es importante conocerlos.