Mi gato no toma agua, ¿qué puedo hacer?

Mi gato no toma agua; ¿qué puedo hacer?

Aunque los gatitos beben la leche de su madre para satisfacer sus necesidades nutricionales hasta que los desteten a las cuatro semanas de edad, también necesitan agua.

 

Después del destete, la mayoría de los gatitos pierden la capacidad de digerir el azúcar de la leche de su madre de manera eficiente, por lo que de ahora en adelante su principal fuente de hidratación será el agua.

Los gatos necesitan agua tanto como los humanos para su bienestar. Por eso te decimos qué puedes hacer si notas que tu gato no está tomando agua o tienes sospecha de que no está ingiriendo la cantidad acostumbrada.

 

 Importancia de la hidratación en los gatos

La ingesta de agua tiene repercusión sobre todo el organismo, desde la circulación hasta la digestión, por lo que es fundamental mantener bien hidratado a tu gato.

Sin embargo, todos los gatos son diferentes y tienen sus propias preferencias, lo importante es que beba agua y observes si presenta signos de deshidratación como:

  • Boca seca, con labios o piel reseca.
  • Letargo, poca actividad o incluso depresión.
  • Jadeo más constante (puede ser que antes nunca lo haya demostrado).
  • Pérdida o disminución considerable del apetito (sobre todo con el alimento seco).
  • Disminución de la elasticidad de la piel que notarás al acariciarlo.

Si observas en tu gatito alguna de estas señales, llama o acude al veterinario para revisión y puedas actuar de manera adecuada en caso de ser un caso preocupante.

 

Mi gato no toma agua ¿qué puedo hacer?

 

Ayuda a tu gato a tomar agua en mayor cantidad

Hacer que tu gato tome más agua puede ser complicado, ya que, como sabemos, los gatos no son tan colaborativos a la hora de seguir indicaciones. Igualmente, puedes probar las siguientes opciones para guiar a tu gato a que beba más agua:

  • Elige un tazón de agua adecuado, que sea tan ancho como para que puedan entrar prácticamente toda su cabeza incluidos sus bigotes, fíjate que sea poco profundo.
  • Coloca el tazón en un lugar donde tu gato pueda ver a su alrededor y de preferencia en un lugar abierto para que, si tu gato lo necesita, pueda moverse con facilidad.
  • Pon agua fresca en su tazón una o dos veces al día, sobre todo en épocas de calor.
  • Si lo anterior parece no tener mucho éxito, prueba con una fuente de agua para gatos: a ellos les encanta el agua corriente y el sonido que produce. De hecho algunos han descubierto la forma de abrir una llave de agua para saciar su sed, y su curiosidad.
  • Agrega alimentos húmedos a su dieta: el agua no es la única forma de mantener a tu gato hidratado. Si has probado todo lo anterior y todavía no está bebiendo lo suficiente, dale comida húmeda para gatos con mayor frecuencia. Aunque no reemplaza el agua por completo, puede ayudar a aumentar su ingesta general de agua y ayuda a prevenir la deshidratación.

Los gatos no sólo beben agua, sino que es vital para su supervivencia. Mantener a tu gato hidratado le ayudará a mantenerse feliz y saludable. Revisa todas las opciones de comida húmeda para gatos que tenemos en Purina®, también podría interesarte saber sobre los Alimentos prohibidos para gatos. Recuerda consultar con el veterinario antes de agregar nuevos alimentos a la dieta de tu gato. 

Ahora que ya sabes cómo hidratar a un gato que no quiere tomar agua, recuerda la importancia de mantener este hábito con tu gato, pues es vital para su supervivencia. Además, lo ayudará a tener una vida plena y feliz para seguir compartiendo grandes momentos contigo.