Piel y pelaje de gato, consejos para su cuidado

Purina® Piel y pelaje de gato, consejos para su cuidado

La piel y el pelaje de un gato se encuentran entre los signos más visibles de su salud y vitalidad.

 

Ambas son de gran importancia para los mecanismos de protección del cuerpo contra las agresiones ambientales de todo tipo: desde agentes infecciosos hasta cambios de temperatura.

 

Una buena nutrición es esencial para la salud normal de la piel de tu gato. Para ello necesita de nutrientes como: proteínas, ácidos grasos, zinc, cobre, vitaminas A y B. Las deficiencias nutricionales pueden causar diversas afecciones en la piel de gato o puede aumentar la susceptibilidad a los parásitos como: ácaros, pulgas y piojos.

 

Deficiencias de nutrientes y sus efectos:

  • Deficiencia de proteínas. Puede causar piel roja y escamosa, pérdida del color del cabello y que éste se rompa. Se ven lesiones cutáneas con manchas irregulares y capas de cabello secas y quebradizas.
  • Deficiencia de ácidos grasos. La piel escamosa, las capas gruesas sin brillo o la pérdida de cabello y comezón en la piel, son algunos de los cambios provocados por la deficiencia de ácidos grasos esenciales. Esto se observa en felinos alimentados con dietas bajas en grasas durante períodos prolongados, mascotas con síndromes de mala absorción de grasas o aquellas con requerimientos inusualmente altos de estos nutrientes.
  • Deficiencia de riboflavina. Su falta puede causar una piel seca y escamosa con enrojecimiento y pérdida de cabello.
  • Deficiencia de biotina. Provoca que el pelaje se adelgace o pierda pigmento y que la piel se vuelva seca, escamosa o grasosa.
  • Deficiencia de ácido pantoténico. Puede conducir a la pérdida de pigmento capilar y a la caída del cabello.

 

Las deficiencias de vitaminas tipo B son raras entre las mascotas que consumen alimentos comerciales de buena calidad para mascotas. Sin embargo, pueden aparecer si se les dan sobras de la mesa, golosinas y otros alimentos que no están hechos especialmente para gatos. La deficiencia de vitamina puede provocar una piel de gato seca y escamosa, así como pérdida del pelaje. Aparecen síntomas similares si se presenta en exceso.